Una persona, un voto

Democracia

No importa cuánto dinero tengamos, ni cuántas propiedades, ni cuál sea nuestra raza, orientación sexual o apariencia física. A la hora de votar, todos somos iguales.

Uno de los logros de nuestra democracia actual es que, con algunas contadas excepciones, todas las personas mayores de 18 años tenemos derecho a votar, y nuestro voto tiene el mismo valor que el de todos los demás.

Hace menos de 100 años, hasta 1936, en Colombia solo podían votar las personas que tuvieran propiedades o ingresos relativamente altos, y hasta 1957 no podían hacerlo las mujeres, que equivalen a la mitad de nuestra población.

Hoy, más de la mitad de los colombianos que podrían votar, no lo hacen.

Votar es nuestro derecho, pero también es nuestro deber.

Tú también ayudas a construir la democracia.